Debate

Blog de opinión y participación. Para poder publicar comentarios, debes haber entrado con tu login de registro en la web. Si aún no te has registrado, por favor accede aquí. Si quieres colaborar con textos propios de opinión, por favor escribe a debate arroba aediso punto org.

Ustedes, "gente de bien"

Escrito por Sandra Soler Castillo. Publicado en En voz alta

IMG 2265

Por  Sandra Soler Castillo
Universidad Distrital Francisco José de Caldas

 

13 de Mayo de 2021

Desde el pasado 28 de mayo en Colombia se vienen realizando una serie de marchas a lo largo y ancho del país para protestar por las reformas que el gobierno quiere imponer a una población cada vez más empobrecida y cansada de las injusticias sociales. Las protestas han generado polarización entre la población que se autodenomina “gente de bien”, perteneciente a la clase económica alta y los “indios” y participantes del paro, quienes son considerados “vándalos” o “terroristas. Este texto se escribe a propósito de esa polarización que se originó en Cali, una ciudad situada en el suroccidente de Colombia.

Hasta no hace mucho tiempo en la historia de Colombia había una práctica en la región de los Llanos orientales denominada Guajibiar que consistía en una diversión de la “gente de bien” de salir en las noches a cazar “indios” guahibos en sus resguardos o caseríos. Así lo relata la escritora Silvia Aponte en la novela Las guajibiadas (1986, 156-58). A continuación, presento algunos fragmentos del texto que describen esta práctica:  

Incomodidad y ética

Escrito por Laura Morgenthaler García. Publicado en En voz alta

IMG 2265

Por  Laura Morgenthaler García
Ruhr-Universität Bochum

 

21 de Octubre de 2020 

En Fuerteventura el viento bate. Constante. Casi todo el año, casi siempre fresco, a menos que haya calima. Amigo de surfistas y enemigo de turistas que no quieren que su pulcra toalla se llene de arena, normalidad climatológica para la población majorera. Aquel día también hacía viento. Muchísimo viento. Estábamos en la explanada del Muelle de Morro Jable, en un concierto por un referéndum justo para nuestros vecinos del Sahara Occidental. Yo estaba con dos amigas vendiendo collares, camisetas y banderas como apoyo al programa de Vacaciones en paz por el que niñxs de los campamentos de refugiadxs de Tindouf pasan los meses más calurosos del verano con familias de acogida. Era pleno verano, pero a la orilla del Atlántico y con la ventolera que hacía a la una de la madrugada, se sentía mucho fresco. De pronto, alguien vino a preguntarnos si teníamos mantas, si teníamos agua y no sé qué cosas más. Que las lleváramos al final del muelle, que había llegado una patera. Que no dijéramos nada. Una patera. En 1998. Casi diez años antes de la crisis de los cayucos, por la que entre 2006 y 2008 llegaron más inmigrantes a Canarias que a toda Europa y por la que se instauró la (necro)misión Frontex. Una patera o cayuco, cuando aquellos lexemas aún no formaban parte del ámbito discursivo público. Una patera-premonición del cementerio en el que el Mediterráneo y el Atlántico se convertirían en las décadas siguientes. Mantas no teníamos, pero sí camisetas y algunos pañuelos.